La ciudad se come la agenda
Entre el desplazamiento, la jornada y la vuelta, el día está repartido antes de empezar. Lo que se aplaza no son los planes grandes: son las conversaciones sobre lo propio.
La consulta ocurre donde estés, así que la hora que ibas a perder en la vía se queda dentro de la conversación.
Vivir en la Sabana y trabajar en el centro
Mucha gente duerme en Soacha, Chía o Zipaquirá y trabaja en el centro. Esa doble vida deja huecos raros: muy temprano, muy tarde o el sábado.
Propón las horas que de verdad tienes libres, aunque sean raras. Es más fácil encajar una hora concreta que buscar un momento ideal.
Una ciudad de gente llegada de todas partes
Buena parte de quien vive aquí no nació aquí. Construir algo sin red cerca tiene un costo que no se nota los primeros meses y sí después.
Es un tema frecuente en consulta, aunque la pregunta empiece por una relación o por el trabajo.
Espacio para hablar
Compartir apartamento complica hablar en voz alta de lo que te preocupa. Vale un cuarto con la puerta cerrada o el carro estacionado; no hace falta cámara ni un decorado.
Cada consulta individual cuesta $ 145.000 COP aprox. y dura 45 minutos.






