Dónde hacer la llamada
Vale un cuarto con la puerta cerrada, una silla en el patio a primera hora o el carro estacionado. Los audífonos resuelven lo que escuchas, no lo que dices, y eso es lo que suele importar cuando hay gente al otro lado de la pared. Si en tu casa no existe ese espacio, dilo al escribir y se busca una hora en la que sí lo haya.
Pegada a Barranquilla, con vida propia
Mucha gente de aquí trabaja o estudia del otro lado y pasa buena parte del día fuera. Para la consulta eso da igual: la llamada entra donde estés ese día. Solo conviene decir desde dónde vas a llamar si esperas ruido alrededor, para elegir mejor la franja horaria.
Lo que suele consultarse
Relaciones que no terminan de definirse, decisiones de trabajo que afectan a toda la casa, la sensación de sostener a varios sin que se note. Puedes llegar con la pregunta formulada o con el enredo sin ordenar; las dos cosas sirven como punto de partida para una conversación de 45 minutos.
Tarifa y confianza
Cada consulta individual cuesta $ 145.000 COP aprox. Lo que se habla en la sesión no se graba ni se comparte con nadie, tampoco como ejemplo anónimo. Maryana no pide documentos ni datos de terceros: solo tu nombre, tu ciudad y lo que decidas contar de tu situación.
Cuánto dura de verdad la conversación
La sesión tiene 45 minutos de reloj y suele usarse entera. Los primeros van en contar la situación sin que nadie te apure; el resto, en trabajar las cartas dentro de eso y responder lo que vaya saliendo. Si la señal falla y se corta, se vuelve a llamar y ese tiempo no cuenta. No hay ampliaciones cobradas aparte ni segundas partes de pago: el precio cubre la conversación completa.




